Omnis Club

Análisis

Qué contiene de verdad una estrategia nacional de esports

Por Alex Robleno, fundador

8 min de lectura

Una estrategia nacional de esports contiene cinco componentes: un mapa de la industria, itinerarios de educación y talento, una política de eventos y recintos, un marco regulatorio y empresarial, y un proyecto insignia que demuestre impulso. Las estrategias fracasan cuando se escriben como documentos de marketing; funcionan cuando cada componente tiene un responsable, un presupuesto y una fecha.

Asesoré la estrategia nacional de esports de Andorra en 2020. Este es el marco tal como se ve desde dentro del trabajo.

1. El mapa de la industria: conoce lo que tienes de verdad

Toda estrategia seria empieza con una auditoría, y toda auditoría sorprende a quien la encarga. Mapea lo que existe: equipos y clubes, organizadores de torneos, productoras, creadores por encima de un umbral relevante, programas universitarios, recintos que han acogido eventos de gaming y las empresas que ya venden en el sector desde el extranjero.

El mapa suele revelar que el país tiene más actividad de esports de la que el gobierno suponía y menos industria de la que los entusiastas afirmaban. Ambos datos importan: el primero justifica la estrategia, el segundo la disciplina.

2. Educación e itinerarios de talento: la apuesta a largo plazo

Una escena sin educación es un evento de fin de semana. La estrategia debe responder de dónde saldrán los profesionales de la industria: jugadores, pero también entrenadores, árbitros, productores, ingenieros de retransmisión, community managers y directivos.

Las palancas son planes de estudio y certificaciones con universidades y formación profesional, programas de base que creen un camino desde los clubes escolares hasta la competición nacional, y el reconocimiento de los perfiles de esports en los marcos de cualificación profesional. Este componente tarda años en dar fruto, que es exactamente la razón de que pertenezca a una estrategia nacional y no al plan trimestral de nadie.

3. Eventos y recintos: las victorias visibles

Los eventos son cómo una estrategia se hace visible: llenan recintos, atraen visitantes y dan a los medios algo que fotografiar. Las preguntas de política son prácticas: qué recintos públicos pueden acoger eventos de gaming, qué permisos y condiciones aplican, a qué eventos se presenta candidatura el país frente a cuáles construye por sí mismo, y qué queda en manos privadas.

El modelo correcto suele ser un evento ancla que el territorio pueda hacer suyo y hacer crecer, apoyado por un calendario de competiciones de comunidad. Las mayores LAN parties de España, como el evento de 5.000 personas donde producimos la gala OMNISCON en el BEC de Barakaldo, muestran lo que construye una década de constancia.

4. El marco regulatorio y empresarial

El componente menos glamuroso y el primero por el que preguntan las empresas: cómo se constituyen las entidades de esports, cómo se tratan los contratos de jugadores y los menores, cómo tributan los premios, cómo funcionan los visados para el talento internacional y cómo se gestionan las apuestas y las categorías de patrocinio.

Un país no necesita normas perfectas para atraer a la industria; necesita normas predecibles. La mayor parte de este trabajo es aclaración, no legislación.

5. El proyecto insignia: demuestra impulso pronto

Las estrategias mueren en el hueco entre el anuncio y los resultados. La solución es diseñar un proyecto visible dentro de la propia estrategia: una copa nacional, un clasificatorio internacional acogido en el país, un programa educativo piloto, una gala de creadores. Algo con fecha, recinto y nombre, entregable dentro del primer año.

El impulso es un recurso estratégico. El proyecto insignia compra la paciencia que el componente educativo necesita.

Cómo fracasan las estrategias nacionales

Los modos de fracaso son constantes: copiar y pegar el documento de otro país sin mapear la realidad local, escribir objetivos sin responsables y tratar el evento de presentación como el entregable. Una estrategia no es el PDF; son las partidas presupuestarias, los cargos nombrados y el calendario.

Los territorios pequeños tienen aquí una ventaja. Andorra puede moverse más rápido que una gran federación precisamente porque no puede permitirse una estrategia vaga: cada componente tiene que ser real. Esa disciplina, no el tamaño del mercado, es lo que hace creíble una estrategia nacional de esports.

Más preguntas

Más preguntas

01¿Cuánto tarda en implementarse una estrategia nacional de esports?

El documento tarda meses; los resultados, años. Un horizonte realista: mapa de la industria y marco en el primer año, vías educativas entre los años dos y cuatro. El proyecto insignia existe precisamente para mostrar progreso visible en el primer año.

02¿Qué países tienen estrategias nacionales de esports?

Un número creciente, desde el apoyo histórico de Corea del Sur a la industria hasta iniciativas europeas a nivel nacional y regional. Andorra encargó su estrategia nacional de esports en 2020; el fundador de OMNIS Club la asesoró.

03¿Puede un país pequeño competir en esports?

Sí, especializándose en lugar de escalando: programas educativos, un evento insignia o un título concreto. Los territorios pequeños se mueven más rápido que las grandes federaciones porque cada componente de la estrategia debe ser real y tener un responsable.

Siguiente paso

Únete al club.

Cuéntanos qué estás planeando en esports, entretenimiento o creación de contenido. Te diremos qué haríamos y qué no.